Newroz, el año nuevo que celebra todo Kurdistán

Por Alejandro Haddad*

Hablar del Año Nuevo a fines de marzo supone pensar, casi inmediatamente, en el día 24, cuando un grupito de militares anunciaba que habían usurpado el gobierno nacional en Argentina. En 1983, un pueblo salió a la calle a decir su palabra de que ese gobierno había sido devuelto a la democracia. Fueron años de persecución a un pueblo que pensaba y actuaba diferente, tenían un plan de profundizar la democracia, de verse a sí mismo como pueblo en lugar de observar con admiración a países extranjeros. Había un clima de decir “somos nosotros” y de querer abrazarse a pueblos hermanos.

Como si fuéramos de la misma sangre, en la Mesopotamia se generó hace miles de años la ceremonia de Newroz. Es el Año Nuevo. Es un Día Nuevo.

Newroz

La fiesta de Newroz se la debemos a Zaratustra. El profeta que bajó de las montañas que separan al Kurdistán Norte de Irán, habló de una verdad que los pueblos comenzaron a aceptar. Hasta ese momento existía el politeísmo, pero Zaratustra habló de monoteísmo. Generó la religión del Mazdeísmo. El mazdeísmo comenzó a expandirse por la tierras y, es por eso que, tanto los persas como los kurdos celebran el Día Nuevo o Año Nuevo el 21 de marzo, día del paso del invierno a la primavera.

Este tipo de celebraciones de festejar el paso de una estación a otra las tienen todos los pueblos originarios del mundo. La Navidad cristiana (24 de diciembre), proviene del mismo concepto, cuando se pasa del invierno a la primavera (Asia). En cuanto al Año Nuevo en América del Sur, se celebra el día 24 de junio, en el cual se da exactamente el mismo paso de invierno a primavera.

Zaratustra cuando anunció la primera religión monoteísta del mundo influyó sobre el catolisismo, el judaísmo y el islam. Su libro sagrado, el Avesta, está escrito en una lengua similar al Zaza, lengua kurda, la cual es madre de muchas lenguas como el persa, el iranio y el kurmanjî.

El día 21 de marzo, la ciudad de Amêd (sudeste de Turquía), poblada mayoritariamente por kurdos y kurdas, celebró el Nêwroz como se celebran toda las formas de identidad kurda en Turquía: con más de dos millones de personas bailando y cantando alrededor del fuego.

El fuego de Newroz

Una de las principales fuerzas del mazdeísmo son el sol y el fuego. Son dos elementos sagrados. En las fiestas del Newroz las personas encienden una fogata, bailan a su alrededor porque es naturalmente normal que en invierno se baile para paliar el frío. Pero, además, es naturalmente normal porque son elementos de la vida. Fuego, sol, baile, alegría, cantos, abrazos están asimilados a la felicidad de los pueblos.

El baile, las ropas, las sonrisas

Alrededor del fuego de Newroz se bailan danzas entre mujeres y hombres. Son danzas colectivas, lejos de la visión machista que vienen infundiendo sobre los pueblos de Mesopotamia y la Media Luna (o Medio Oriente) que genera la mirada occidental. Ancianos, niñería, jóvenes, jóvenes, todas y todos. Son danzas tradicionales kurdas, se canta en las lenguas kurdas como kurdî, kurmanjî, zaza, soroanî. Lenguas prohibidas en Turquía, ya que la única lengua es la turca y el único pueblo permitido en ese país por constitución es el turco.

Las danzas son tradicionalmente de alegría, de nostalgia, de unión. En la fiesta de Newroz, el pueblo kurdo se acerca para abrazarse y decirle al estado turco que ellos existen, que no son una ironía de la vida, que están en esa tierra que habitan desde hace más de 8 mil años.

La celebración de Newroz estuvo prohibida en Turquía hasta hace solo dos años, ya que todo aquello que oliera a kurdo o a otros pueblos (Las, Armenios, Asirios, Árabes, etc.). En Irán –donde también existe parte del Kurdistán- la fiesta no se prohibió, a pesar de tener un gobierno islámico. En países como Irak y Siria –también existe parte del Kurdistán- tampoco estuvo prohibida, aunque sí, el pueblo kurdo fuera perseguido. Sucede que, la celebración, no solo es kurda sino universal.

Celebraciones

Newroz se celebra en los “países” de origen (donde apareció Zaratustra con su palabra) de la celebración como son Kurdistán e Irán. Pero la expansión de esa palabra, como de pueblos (la persecución de kurdos los ha llevado a países de Medio Oriente, Europa) ha hecho que el fuego se vaya con ellos.

En países como Afganistán, Bahrein, Azerbaiyán, Armenia, Albania, Georgia, Uzbekistán, Turkmenistán, Tayikistán, Kirguistán y Kazajstán, además de celebrarse en todo el Kurdistán que las leyes hicieron que “pertenezca” a Turquía, Siria, Irán e Irak, se celebra en Pakistán, Líbano, la India, el noroeste de china, Balcanes, el Cáucaso y Crimea. También se celebra en Europa en Alemania, España, País Vasco, Italia, Inglaterra.

También se celebra en la Argentina.

Newroz en Argentina

En Argentina viven algunos kurdos, turcos, libaneses, sirios… Celebrar una fiesta es celebrar la vida. El 22 de marzo (de 2014), a poco de conmemorarse el día del inicio nefasto de la dictadura cívico-militar-eclesial de la Argentina, decenas de personas se reunieron para conmemorar el día de Newroz. Se sabe que es una fiesta que fuera prohibida o sesgada en algunos países. Que la lengua de los kurdos fuera de igual manera tratada. Parte de esto es la lucha del pueblo kurdo por su libertad. Organizaciones como el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) que siempre fue prohibida en Turquía, comenzó hace tres décadas a organizar estas fiestas bajo los gases lacrimógenos y agua a presión lanzadas por la policía turca.

Primeramente eran decenas de personas, luego fueron cientos, miles, y ahora son millones. En ciudades como Van, Elîh o Amed, la cantidad es de más de un millón de personas. Desde el año 2013 Nêwroz es legal. Gobernadores de distintas provincias turcas se suman a una celebración forzada. Muchos son del partido gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP), el cual ha logrado que Turquía sea por segundo año consecutivo quien más periodistas presos tiene en el mundo, a los cuales se le suman 12 mil presos políticos kurdos. Los políticos arman pequeñas fogatas elaboradas con maderas de cajones o cartones a los cuales saltan, desviando las danzas y la sonrisa de quien propone el Newroz como parte de su identidad histórica.

En otras tierras como la Argentina, la identidad histórica emerge recordando la dictadura que comenzó en el año 1976. Se pueden reconstruir el genocidio y hablar de quienes fueron los culpables de esas muertes y persecuciones de 30 mil personas y más de 10 mil presos políticos.

Festejar Newroz era y es una forma simbólica de decir quién se es. A pesar de ser pueblos en su mayoría musulmanes, los persas y los kurdos acuden a aquella ceremonia. Hay una vida que va por delante de las prohibiciones, por eso hay Newroz. En los países de América Latina se recuerdan los aniversarios de los golpes de estado por parte de los militares, sus empresarios y sus colegas religiosos. Hubo prohibiciones de pensar, de bailar, de tener barba, de escuchar ciertas músicas, de leer determinados escritores y de abandonar el machismo y el patriarcado.

Hay pueblos que son parecidos y acuden a las mismas lógicas de resistencia. Son pueblos mellizos con diferentes lenguas y la misma alma democrática.

*Artículo publicado en “Ya Kurdistán” el miércoles 27 de marzo de 2014, 

tras la celebración del primer Newroz en Argentina