“Las mujeres kurdas reivindican una transformación absoluta y profunda del sistema”

La directora española Alba Sotorra ha estrenado en el festival Hot Docs, el más importante de documentales de Norteamérica, su último film, “Commander Arian”, sobre la lucha de las mujeres kurdas del norte de Siria contra el Estado Islámico (ISIS) y la revolución feminista en el Kurdistán.

Sotorra declaró a Efe en una entrevista en Hot Docs que la “revolución” que protagonizan las mujeres kurdas en el norte de Siria forma parte de un “renacer de la causa feminista”.

“Cada vez hay más mujeres que se unen a la causa y que no tienen vergüenza de decir que son feministas. Porque ha habido épocas en que era como un tabú decir que eras feminista”, explicó.

“En cambio ahora, por fin, están habiendo movimientos internacionales. Es importante entender que la lucha de una mujer en cualquier parte del mundo, es la lucha de todas las mujeres. Da igual en qué país sea y de qué tipo de lucha sea. Porque al final, todas luchamos por la igualdad”, terminó señalando.

La directora catalana entró en contacto con la temática kurda poco después de terminar sus estudios universitarios.

“Fui haciendo autostop desde Barcelona hasta Pakistán, haciendo retratos sobre mujeres. Uno de ellos era una mujer kurda. Conocía sus reivindicaciones políticas y sus luchas. Pero a través de ella entendí a un nivel muy profundo las luchas de las mujeres en Kurdistán y entendí que era una lucha feminista”, declaró.

“A partir de ahí sentí un compromiso hacia esa causa, aunque luego no volví a acercarme a ellas hasta 2014 cuando empieza la batalla en Kobanê (en el Kurdistán sirio) y su causa se hace muy mediática”, explicó.

“Ves que las mujeres están liderando algo muy importante que está pasando en el norte de Siria y que todas estas ideas ecofeministas y de democracia participativa real y directa, comunal, se están defendiendo. Quería estar allí y participar de alguna forma, como mujer, como feminista, como directora”, añadió.

Sotorra viajó a Kobanê para narrar la liberación de la ciudad kurda y allí es donde conoció a Arian, la protagonista del film y una de las comandantes de las YPJ (Unidades de Protección de las Mujeres), las unidades femeninas de protección militar establecidas a partir 2012 para proteger a los kurdos del avance del Estado Islámico.

Antes de que Sotorra pudiese acabar la filmación, Arian cayó gravemente herida en una ofensiva y tras ser informada de que estaba en estado crítico, la directora catalana volvió a la región para estar con ella.

El film inicial sobre la liberación de Kobanê se convirtió en la historia de lucha y supervivencia de Arian, que a pesar de recibir cinco disparos y quedar gravemente herida con la pérdida de varios metros de intestino y otras lesiones, sobrevivió.

“Hay muchas cosas que quisiera contar de qué supone para estas mujeres tomar las armas y haber liderado la defensa de un territorio contra un enemigo como ISIS. A nivel personal es un empoderamiento muy fuerte. Te das cuenta no solo que te puedes defender sino que puedes defender a los tuyos”, declaró.

“Las mujeres kurdas reivindican una transformación absoluta y profunda del sistema. Quieren subvertir el orden patriarcal y crear otro orden que tenga que ver con otros valores. Esto es mágico cuando ves que está pasando”, añadió.

Sotorra reconoció que la mayor sorpresa fue descubrir que “haya hombres a su lado con la misma fuerza ideológica en esa lucha. Hombres para los cuales su lema es que el primer enemigo somos nosotros mismos y hay que luchar contra ese machismo que llevamos todos dentro. Eso sorprende positivamente”.

A pesar de ello, la directora reconoce que las mujeres kurdas saben que por muy dramática que haya sido la lucha contra ISIS, la verdadera lucha que confrontan es contra el machismo.

“Ellas lo tienen muy claro. La lucha más complicada y más a largo plazo es la lucha contra la mentalidad machista. Porque no es una realidad que no se restringe al norte de Siria. Es una mentalidad que está extendida por todo el mundo”, señaló.

“La lucha contra ISIS es una lucha a nivel militar con la que han podido lidiar y que ha tenido un periodo de tiempo determinado. La otra lucha continuará. No quiero decir que sea infinita. Ojalá tenga un final. Pero es mucho más a largo plazo. Y mucho más compleja”, añadió.

FUENTE: El Diario (https://www.eldiario.es)